el lejano amanecer de los tejados
las veladas de los gatos
la ropa en el tendedero cubierta por la escarcha
la humedad en nuestras almas y los calcetines empapados
horas caminando descalza sobre la nieve más sucia y manchada
encabezando una peregrinación que traería muchos reproches
el alma sucia
el eterno castigo del después
el extinto sueño de un asfalto pulcro bajo una tierra manchada
la vuelta a casa
el estómago extirpado
los automóviles
el subir de los dedos podridos por mi vientre de hojalata
y aun sigo queriendo llenarte de palabras.
domingo, 4 de diciembre de 2016
recorriste kilómetros el día en que amontonaba entre mis brazos los pedazos de mi corazón.
me apretaste la mano. me mirabas. sentías mi dolor.
dejamos de vivir por una decisión. nos obligamos a construir una muralla bajo los párpados por una decisión.
todo nos ignoraba
lo que nos rodeaba nos ignoraba y no dolía
nada cambiaba nuestra idea de indiferencia, mundo, mujer y frustración.
caigo a mi propio olvido
miro fijamente a los ojos
y escribo la palabra FIN.
me apretaste la mano. me mirabas. sentías mi dolor.
dejamos de vivir por una decisión. nos obligamos a construir una muralla bajo los párpados por una decisión.
todo nos ignoraba
lo que nos rodeaba nos ignoraba y no dolía
nada cambiaba nuestra idea de indiferencia, mundo, mujer y frustración.
caigo a mi propio olvido
miro fijamente a los ojos
y escribo la palabra FIN.
domingo, 17 de abril de 2016
no son las palabras sino las promesas que dibujan
Dmitri Gúrov es un banquero de Moscú, casado y padre de tres hijos. Siendo infeliz en su matrimonio, Gúrov comienza a engañar repetidamente a su esposa.
Decían que en la avenida apareció una figura nueva.
no quisiera que te sintieses aludido con todo el asunto de las emociones y el vacío
la sensación de abandono estaba antes de que tú llegases
de echo, la brutalidad del abandono nació el mismo día que las palabras.
Cuando un hombre posa su mirada sobre una mujer, en ese inocente instante, comienza a dibujarse una cadena de infortunios. Luchas morales, éticas y existenciales. Las palabras comienzan a dibujar planes de futuro. Luego viene la idealización de la escena de cama pasada y la idealización de las escenas que la seguirán.
La mujer vuelve a casa creyendo que ha dejado tras de si una parcela de su alma. Desconcertada por el intercambio de pensamientos y la agitación de las emociones se siente vacía. Resacosa tras el fulgor de la batalla, la mujer repasa los sucesos acontecidos la noche pasada pecando de dramatismo, romanticismo y algo de flamenco.
LEVE, INERTE, EFÍMERO
El viento movía suavemente las cortinas produciendo un silbido casi rítmico y yo me sentía vacía.
El verano casi había llegado y yo me sentía vacía.
Lo único importante es lo que hacemos.
háblame musa de aquel varón de multiforme ingenio que después de destruir la sacra ciudad de Troya, anduvo peregrinando larguísimo tiempo.
soñé que me encontraba perdido en una selva oscura y espantable. Ningún sendero podía conducirme entre la espesura.
Siempre recordará la tarde en que su padre le llevó a conocer el hielo.
pero la impresión de que ella ya lo habría olvidado lo hace desistir
La historia termina con él y Anna juntos, haciendo planes para su futuro.
El viento movía suavemente las cortinas produciendo un silbido casi rítmico y yo me sentía vacía.
El verano casi había llegado y yo me sentía vacía.
martes, 12 de abril de 2016
algunos lo llaman flujo verde de energía viva
hablemos entonces de esa necesidad de comprensión carnal
de la firmeza del latido de los otros
hablemos de los cuerpos
hablemos de las mentes
hablemos del conjunto de materia viva que nos hace iguales
a veces aislados
a veces complementados
hablemos del tacto de las pieles
del infinito de los cuerpos a través del adn
podría llamarte persona y que la palabra se quedase vacía
te retrato en la cama, sintiendo el tacto de las sábanas sobre tu piel en la penumbra del medio día
la luz te respira cerca y el bello de tu piel disimula el contacto
la respiración, la suavidad, el latido...
llamarte persona sería arrebatarte la experiencia mística
evocando a los dioses
evocando feroces escenas de caza
la pesca de atún salvaje en una noche de tormenta embravecida
hablemos de las cosas a las que no ponemos nombre
hablemos de lo que se siente cuando asumes una existencia dentro de ti
cuando de cierta manera eres más ilimitada
hablemos de la sensación de entrar en otro y la unión galáctica de elementos sinestésicos
de las que sin duda por el día, nunca podremos hablar,
de la firmeza del latido de los otros
hablemos de los cuerpos
hablemos de las mentes
hablemos del conjunto de materia viva que nos hace iguales
a veces aislados
a veces complementados
hablemos del tacto de las pieles
del infinito de los cuerpos a través del adn
podría llamarte persona y que la palabra se quedase vacía
te retrato en la cama, sintiendo el tacto de las sábanas sobre tu piel en la penumbra del medio día
la luz te respira cerca y el bello de tu piel disimula el contacto
la respiración, la suavidad, el latido...
llamarte persona sería arrebatarte la experiencia mística
evocando a los dioses
evocando feroces escenas de caza
la pesca de atún salvaje en una noche de tormenta embravecida
hablemos de las cosas a las que no ponemos nombre
hablemos de lo que se siente cuando asumes una existencia dentro de ti
cuando de cierta manera eres más ilimitada
hablemos de la sensación de entrar en otro y la unión galáctica de elementos sinestésicos
de las que sin duda por el día, nunca podremos hablar,
domingo, 10 de abril de 2016
electricidad
esa terrible sensación de abandono que una mujer sufre en esos días del mes
un vacío en el hueco de las entrañas que me aleja del resto de seres vivos
que me exilian en mi mínima existencia
las risas de los otros se vuelven ecos lejanos
punzantes y sarcásticos
acribillan mi calma
activan mis instintos asesinos primarios y mi instinto maternal se vuelve barroco
mi alma se sume en un estado de letargo latente
a la espera de la electricidad
un ciclo elíptico de penas y sueño
me agujereo las medias y no encuentro consuelo
no hay lágrimas ni gemidos atroces porque tengo la determinación emparedada
si tuviera hijos serian siempre bebés
necesito que vengas y padezcas dependencia megalítica
que mi pidas auxilio y mi sangre salte con tu sangre
y hagamos una fiesta de sueños veloces
la terrible electricidad de los días grises,
un vacío en el hueco de las entrañas que me aleja del resto de seres vivos
que me exilian en mi mínima existencia
las risas de los otros se vuelven ecos lejanos
punzantes y sarcásticos
acribillan mi calma
activan mis instintos asesinos primarios y mi instinto maternal se vuelve barroco
mi alma se sume en un estado de letargo latente
a la espera de la electricidad
un ciclo elíptico de penas y sueño
me agujereo las medias y no encuentro consuelo
no hay lágrimas ni gemidos atroces porque tengo la determinación emparedada
si tuviera hijos serian siempre bebés
necesito que vengas y padezcas dependencia megalítica
que mi pidas auxilio y mi sangre salte con tu sangre
y hagamos una fiesta de sueños veloces
la terrible electricidad de los días grises,
viernes, 25 de marzo de 2016
por Gula.
quiero que me partan el pecho en vertical
con un hacha
siguiendo la linea de puntos de mi columna vertebral
quiero que me abran en canal
en el monte
con mi cuerpo grasiendo y sudoroso sintiendo el dolor del polvo
quiero sentir el contacto de mi sangre con el acero
que acaben conmigo con un hacha de plata
que no pueda sobrevivir
que no quede esperanza de vida futura ni reencarnación
no quiero seguir ninguna cadena evolutiva ni espiritual
no aspiro a más
no podría ser menos
quiero verme desangrada por el puto placer de la gula
carroñeros!
matadme sin titubear
mi única lujuria es la comprobación empírica de que hace tiempo que mi sangre os la resbala.
con un hacha
siguiendo la linea de puntos de mi columna vertebral
quiero que me abran en canal
en el monte
con mi cuerpo grasiendo y sudoroso sintiendo el dolor del polvo
quiero sentir el contacto de mi sangre con el acero
que acaben conmigo con un hacha de plata
que no pueda sobrevivir
que no quede esperanza de vida futura ni reencarnación
no quiero seguir ninguna cadena evolutiva ni espiritual
no aspiro a más
no podría ser menos
quiero verme desangrada por el puto placer de la gula
carroñeros!
matadme sin titubear
mi única lujuria es la comprobación empírica de que hace tiempo que mi sangre os la resbala.
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