viernes, 28 de abril de 2017

demasiado tiempo ignorando todas las maravillas que me rodeaban.
La vida, el cielo, las plantas, el viento, el río.. existía un vínculo entre nosotros, una relación recíproca, un pacto para ignorarnos.
Yo no existía para el viento al igual que el viento había dejado de existir para mí.

Al despertar del séptimo día vi a mi madre arrodillada en la cocina, limpiando el desastre que había provocado aquel viejo congelador. Parecía que las lágrimas congeladas de todos los miembros de esa casa se habían derretido y vagaban entre olores precocinados por la cocina de mi madre.
Miré fijamente a mi madre y no encontré las palabras. Nunca supe como explicar a mi madre que a nadie le importa que las juntas de la cocina no estén blancas impolutas. Eso sería una grosería.. Que los años pasasen, olvidando los veranos, olvidando las navidades, que nos hagamos daño con el tiempo, que nos rajemos la piel con el tiempo, que nos revolquemos en el barro con el tiempo mientras las juntas de la cocina se mantienen de un blanco vanidoso y en desacuerdo con la situación. Sería ridículo!
Nos desbordábamos.
Nos desbordábamos y no fuimos capaces de mirarnos a los ojos.
Quería decirle a mi madre que la quería. Olvidar el dolor, olvidar los traumas infantiles, olvidar el uniforme del colegio y el frío que nunca salía de mis huesos.. En su lugar cogí un trapo y posé mis rodillas desnudas sobre el charco del suelo que simbolizaba nuestras lágrimas agotadas.. comenzamos juntas a limpiar el agua como si se tratase de un ritual de purificación, ambas estábamos allí, ambas existíamos la una para la otra y eso era suficiente..


cuando estás perdiendo el norte

nace la necesidad de volver a encontrarme, rescatarme del lugar al que quiera que haya caído, volver a regalarme la vida.

empecé a escribir un cuaderno como mi propio intento de salvación...

lunes, 2 de enero de 2017

La estética del dolor

Hacía más de un año que no lloraba cuando este mediodía he recibido la noticia de que hacía días que ya no estabas entre nosotros. De pronto mi alma se ha partido en mil pedazos de una forma en la que jamás hubiera creído sufrir. Un balazo al corazón.
Querida Paula, me duele hasta pronunciar tu nombre, creo que es porque siempre preferiste que te llamase Respingo. He decido llevar un luto por tu vida como a ti, creo, te hubiese gustado. He decidido que me pasaré las próximas 78 horas llorándote. Con llanto fuerte, trágico y desgarrado. Un llanto grotesco y desmedido como el que realizaría al perder mi propia vida, porque creo que nadie merece menos. 78 horas de llanto incesante son horas suficientes para demostrar al universo la pasta de que está hecha alguien.
De cierta manera mi alma se siente perdida y ahora que no estás necesito tanto tu presencia.. Jamás me hubiera imaginando recreando conversaciones contigo, jamás hubiese creído la necesidad que tengo de leerte, saber más de ti..
No entiendo las leyes que rigen la existencia. Se que todo es finito, limitado, y que la vida azota sin descanso, pero no se dónde está ahora todo aquello que soñabas, dónde están las canciones que tarareabas, los principios que defendías.. Toda la inspiración que rodeaba tu existencia, a dónde ha ido todo eso? Esa especie de energía en forma de poema que no puede destruirse, el arte que hacías de tu vida, dónde está? Qué es de todo eso?
El peso de la persona que eres es el peso del dolor que llega con tu ausencia, El hueco que has dejado en mi corazón es tan grande que siento terror ante la vida. Terror ante la facilidad con la que desaparecen las cosas. Terror ante lo difícil que es vivir y lo sencillo que es morir, Lo fugaz en que un cuerpo se queda sin vida sin importar todo lo que estés dispuesta a aportar al mundo, Al universo no le importa una puta mierda que seas un alma creativa capaz de transmitir cosas intangibles con una brutalidad casi mágica, Al universo no le importa si respiras o no y eso es algo que no puedo soportar porque no eres una persona ordinaria, eres una persona extraordinaria a la que el universo debería valorar y dar, por lo menos, cierta eternidad.
(...)
Ahora vives junto a las musas. Eres por siempre inspiración y arte, mi querida Renata. Mi querida Respingo, Mi querida Paula,
Posdata: espero que disculpes no poder escribirte algo mejor, mis palabras nacen de mi más sincero dolor y no quiero cambiar ni una sola palabra que manifieste lo absolutamente en contra que estoy de esta decisión de las estrellas,
Siempre te llevaré en mi corazón y en todos tus escritos que pienso aprenderme de memoria,´

domingo, 4 de diciembre de 2016

la noche de los 30 años

el lejano amanecer de los tejados
las veladas de los gatos
la ropa en el tendedero cubierta por la escarcha
la humedad en nuestras almas y los calcetines empapados
horas caminando descalza sobre la nieve más sucia y manchada
encabezando una peregrinación que traería muchos reproches
el alma sucia
el eterno castigo del después
el extinto sueño de un asfalto pulcro bajo una tierra manchada
la vuelta a casa
el estómago extirpado
los automóviles
el subir de los dedos podridos por mi vientre de hojalata


y aun sigo queriendo llenarte de palabras.
recorriste kilómetros el día en que amontonaba entre mis brazos los pedazos de mi corazón.

me apretaste la mano. me mirabas. sentías mi dolor.

dejamos de vivir por una decisión. nos obligamos a construir una muralla bajo los párpados por una decisión.

todo nos ignoraba

lo que nos rodeaba nos ignoraba y no dolía

nada cambiaba nuestra idea de indiferencia, mundo, mujer y frustración.

caigo a mi propio olvido
miro fijamente a los ojos
y escribo la palabra FIN.

domingo, 17 de abril de 2016

no son las palabras sino las promesas que dibujan

Dmitri Gúrov es un banquero de Moscú, casado y padre de tres hijos. Siendo infeliz en su matrimonio, Gúrov comienza a engañar repetidamente a su esposa.

 Decían que en la avenida apareció una figura nueva.

no quisiera que te sintieses aludido con todo el asunto de las emociones y el vacío
la sensación de abandono estaba antes de que tú llegases
de echo, la brutalidad del abandono nació el mismo día que las palabras.

Cuando un hombre posa su mirada sobre una mujer, en ese inocente instante, comienza a dibujarse una cadena de infortunios. Luchas morales, éticas y existenciales. Las palabras comienzan a dibujar planes de futuro. Luego viene la idealización de la escena de cama pasada y la idealización de las escenas que la seguirán.

La mujer vuelve a casa creyendo que ha dejado tras de si una parcela de su alma. Desconcertada por el intercambio de pensamientos y la agitación de las emociones se siente vacía. Resacosa tras el fulgor de la batalla, la mujer repasa los sucesos acontecidos la noche pasada pecando de dramatismo, romanticismo y algo de flamenco.

LEVE, INERTE, EFÍMERO

El viento movía suavemente las cortinas produciendo un silbido casi rítmico y yo me sentía vacía.
El verano casi había llegado y yo me sentía vacía.

Lo único importante es lo que hacemos.

háblame musa de aquel varón de multiforme ingenio que después de destruir la sacra ciudad de Troya, anduvo peregrinando larguísimo tiempo.


soñé que me encontraba perdido en una selva oscura y espantable. Ningún sendero podía conducirme entre la espesura.


Siempre recordará la tarde en que su padre le llevó a conocer el hielo.
pero la impresión de que ella ya lo habría olvidado lo hace desistir
La historia termina con él y Anna juntos, haciendo planes para su futuro.

El viento movía suavemente las cortinas produciendo un silbido casi rítmico y yo me sentía vacía.
El verano casi había llegado y yo me sentía vacía.



martes, 12 de abril de 2016

algunos lo llaman flujo verde de energía viva

hablemos entonces de esa necesidad de comprensión carnal
de la firmeza del latido de los otros
hablemos de los cuerpos
hablemos de las mentes
hablemos del conjunto de materia viva que nos hace iguales
a veces aislados
a veces complementados
hablemos del tacto de las pieles
del infinito de los cuerpos a través del adn
podría llamarte persona y que la palabra se quedase vacía
te retrato en la cama, sintiendo el tacto de las sábanas sobre tu piel en la penumbra del medio día
la luz te respira cerca y el bello de tu piel disimula el contacto
la respiración, la suavidad, el latido...
llamarte persona sería arrebatarte la experiencia mística
evocando a los dioses
evocando feroces escenas de caza
la pesca de atún salvaje en una noche de tormenta embravecida
hablemos de las cosas a las que no ponemos nombre
hablemos de lo que se siente cuando asumes una existencia dentro de ti
cuando de cierta manera eres más ilimitada
hablemos de la sensación de entrar en otro y la unión galáctica de elementos sinestésicos
de las que sin duda por el día, nunca podremos hablar,